El objetivo del Dominó es conseguir que la pareja formada por tu compañero y por ti gane el juego, superando a la pareja rival. Se alcanza este objetivo mediante la correcta colocación de las fichas y teniendo en cuenta las que tienen los demás jugadores.
Se juega con un juego de dominó de 28 fichas, desde el doble blanco hasta el doble seis.
Participan cuatro jugadores, formando dos parejas. Los jugadores de una misma pareja se sitúan enfrentados.
En cada mano, cada jugador recibe siete fichas, por lo que se utilizan todas las fichas del juego.
Cada juego se puede componer de varias partidas (al mejor de 1, de 3 o de 5).
Y cada partida se desarrolla jugando tantas manos como se necesiten para conseguir la puntuación determinada (desde 50 hasta 500).
Al iniciar cada juego, se sortea el jugador que saldrá en la primera mano (a este jugador se le suele decir que "lleva la mano").
A partír de ahí, se seguirá el turno de salida en cada mano en sentido antihorario hasta finalizar el juego.
La partida comienza cuando el jugador que lleva la mano coloca una ficha sobre la mesa.
A partir de ese momento, los jugadores van colocando sus fichas por turno, y siempre en sentido antihorario.
Una ficha puede colocarse en cualquiera de los dos extremos de la cadena de fichas cuando uno de sus valores coincide con el número que hay en ese extremo.

Por ejemplo, si uno de los extremos de la cadena es un 5, se puede colocar una ficha que tenga un 5 en uno de sus lados. O, si es una ficha doble (tienen la misma puntuación en sus dos lados), en sus dos extremos.
Cuando se coloca una ficha, el nuevo extremo de la cadena pasa a ser el número situado en el lado de la ficha que queda libre.
Los dobles se colocan de forma transversal para facilitar su identificación, aunque siguen funcionando como cualquier otra ficha a efectos de juego.
Si un jugador no puede colocar ninguna de sus fichas en los extremos disponibles, debe pasar el turno.
El número de pases y la situación de las fichas sobre la mesa proporcionan información sobre las fichas que tienen los demás jugadores.
Una mano termina cuando:
En caso de cierre, se suman los puntos de las fichas que quedan sin jugar de cada pareja. La pareja que tenga menos puntos gana la mano. Se apuntarán los puntos que resulten de todas las fichas, de todos los jugadores, que no se hayan jugado.
Un cierre se produce cuando la partida queda bloqueada y ningún jugador puede realizar una jugada válida por no quedar fichas que puedan tapar los extremos de la cadena.
La posibilidad de realizar un cierre requiere analizar bien las fichas que se han jugado y los pases realizados durante la mano para determinar qué fichas y sus puntos quedan en manos de los jugadores.
Cuando termina una mano, la pareja ganadora obtiene los puntos correspondientes según la configuración de la partida (la suma de los puntos de todas las fichas, de todos los jugadores, que no se hayan jugado).

En este juego, los tres jugadores que no controla el usuario son manejados por la inteligencia configurada en el sistema.
El jugador automático analiza las fichas disponibles, la situación de la mesa y la información obtenida durante la partida para seleccionar su jugada.
En el nivel Experto y Maestro, el sistema intenta utilizar estrategias avanzadas para elegir la jugada más conveniente.
Entre otros factores, puede tener en cuenta:
El juego permite configurar diferentes opciones para adaptar la experiencia a las preferencias del jugador.
El objetivo es conseguir que la pareja formada por tu compañero y por ti gane la partida obteniendo los puntos necesarios antes que la pareja rival.
Una buena estrategia no consiste únicamente en colocar las fichas que permiten realizar una jugada inmediata, sin pensar, sino en intentar controlar los números que se juegan y dificultar las posibilidades de los adversarios o bien, facilitar el desarrollo de tu juego o el de tu compañero.